“Hablemos del primer amor”

Hola, queridos Smeeters. ¡Bienvenidos a nuestro encuentro de agosto!

Siempre se dice que el primer amor nunca se olvida y creo que casi todos lo pensamos así, no por ser el único amor en nuestras vidas, sino por su magia, su encanto y por despertarnos a un sentimiento maravilloso que jamás hubiéramos imaginado. No deberíamos confundir “primer amor” con “primera pareja”, ya que no siempre lo es.

El primer amor es el que te hace sentir diferente, especial, porque es una mezcla de sentimientos nuevos encontrados (alegría, miedo, atracción, celos, plenitud y profunda tristeza) que te hacen ver que realmente algo diferente pasa en tu vida.

Es el que te hace hacer las cosas más locas que podrías hacer, cosas de las que jamás pensaste que serías capaz.

Es el que marca un antes y un después en tu historia y abre las puertas a que, a pesar de que quizás no sigas adelante con él, puedas ver la vida de un modo distinto y abre nuevas posibilidades de amor. Eso sí, nunca serán iguales, porque cada ser es diferente y debemos entender que por esto cada relación será diferente, ni mejor ni peor, no comparable. Uno de los errores más comunes es comparar, cualquier comparación con el primer amor llevará las de perder, no porque haya sido el mejor, sino porque tendemos a recordar solamente lo mágico y porque tiene esa particularidad de ser “el primero”.

Si nos reencontramos con nuestro primer amor, es probable que intentemos volver a vivir esa relación, pero lo que no tenemos en cuenta es que no somos los mismos, que fue especial en su momento y que por ser nuestro primer amor tiene en nuestro corazón un lugar especial que ningún otro podrá reemplazar, pero que difícilmente se viva de la misma manera.

Por todo lo que vives en tu primer amor, dale las gracias por haberte tocado, por haberte despertado a un mundo de sentimientos que hoy disfrutas de otra manera y guárdalo como un buen recuerdo de lo que fue.

Hoy, piensen un ratito en su primer amor, cierren los ojos, dibujen una sonrisa y luego vuelvan a colocarlo en su lugar, queriéndolo aún más porque fue quien nos enseñó a amar. Les dejo un regalito del poeta mexicano Amado Nervo:

“Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas, sin preocuparte de la finalidad de tu amor”.

Un abrazote gigante, hasta nuestro próximo encuentro.

Su reportera rosa: Azul